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lunes, 6 de octubre de 2008

jab session



Estás sentada en esa mesa en ese bar, al lado del río, anoche no dormiste y hoy tenés una cita obligada a la salida del trabajo. Él, frente a vos, sacude compulsivamente el sobrecito de azúcar, y vos te contenés y mirás para afuera. Tocas, tocás, tocás el asa, movés la cucharita, lees una vez más el menú de desayuno en el display sobre la mesa. Ves que sus labios se mueven y no sabés qué te dice. Ni te importa. Finalmente, en el medio del ruido en aumento de tu cabeza, soltás prenda: "Anoche revisé tu celular. Sos un hijo de puta." Él se pone blanco, se le tuerce la boca, pero pasarán unos pocos segundos hasta que pueda reaccionar y hacer su rabiosa descarga, y va a dolerte, va a dolerte mucho...

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Llegás al bar y ella ya está esperando. Pidió lo de siempre: café doble, porción de cheese cake: una cita rutinaria de inercial aburrimiento. El cortado te sabe a nada, en tu boca todavía tenés el gusto del wisky y el olor a tinta. Ves como ella devora su torta, se limpia una miga de la comisura de los labios, mientras habla, habla, habla, y no sabés qué te dice. Ni te interesa. Una vez más te pregunta por ese tema recurrente de mierda y comienza a hacer un bollito con el sobre de azúcar entre los dedos. Contenés el deseo de agarrar el tenedor de postre y clavárselo en la mano, pero no podés, no vas a resignar el velerito ni la casa en Funes: te sonreís. Te acordás, frente a su propia cara, de la oficina de donde recién saliste y te mordés los labios para no escupirle: "No esperes nada, ya arreglé con tu abogado..."


::otros rounds sugeridos::

- Revisé tu celular
- Revisé tu correo

- me gusta tu amiga
- me acosté con tu socio

- no puedo dejar a mi mujer
- no puedo dejar las adicciones

- traidora
- cobarde

- no podés hacerle esto a mi madre
- no podés hacerme esto a mí

- me mentís
- me cagás

- no tengo elección
- no puedo elegir



::jab sessión::


Jab: Pinchazo, trompada directa, afirmación punzante. Golpe de puño en el maxilar o el cuerpo dado en forma repetida.

Impactos de imagen contínuos, ritmicos. Jab Session es grafica continua interviniendo la caja de vidrio del Bar Davis (MACRO), el pasar, el pasaje y los pasajeros. Nuestros stickers y dibujos, la acción de adhesivar, la música, el tiempo generan un dispositivo de interacción inmediato y a la vez una huella gráfica ligeramente perdurable hasta el lavado de los vidrios.

Stickboxing pega duro en la 4SAR/08, este sábado, a partir de las 16 hs. en el Bar Davis, y al finalizar, convocamos a sticketeros y stencileros a tomar por asalto la ciudad!




Amigos, como verán, esta semana estamos terminando con los preparativos para la intervención en la 4º semana del arte. Dentro de las características del "boxing", salimos a pegar, pero esta vez con un poco más de fuerza, afrontando el desafío de pegar sobre vidrio y de impactar en múltiples sentidos.


Diganme... se sentaron en el bar alguna vez, con ganas de pegar, con golpes certeros escondidos, con un nockout inminente? Si les parece, pueden dejar su abreviado round sugerido en los comentarios...


(qué nervios qué emocion!)

(dale, dejá tu round!)

lunes, 26 de mayo de 2008

no le debo nada a entel




el otro día mientras atajaba el granizo corriendo al 107 por un trayecto de 10 cuadras hasta la terminal mariano moreno, jugando a los fichines con las malditas moneditas que el expendedor de boleto urbano de pasajeros no se dignaba a comeeeerrr.... bolso campera stickers enrollados y pasaje a buenos aires que me mata, olvidé mi nokia 1100 modelo 1914 aC tallado a mano. Gauchito el aparato, R I P.

Y la incontinencia llegó, obviously, en la primer estupidez que vi en el camino y que no tuve posibilidad de compartir con algún partenaire +549114--- o 341563---, onda "a la tipa del asiento 22 se le acaba de caer la jaula de gallinas juas :P" o bien "los taxistas forros siguen quemando llantas en la puerta de la terminal porque parece que ellos son los únicos que tienen problemitas laborales" o bien "los chacareros del orto me la vuelan con el monumento tomado, que alguien le diga a la dueña sojera de mi departamento que si gano 1500 pesos por mes no puedo pagar un alquiler de 800, que yo no tengo sembrada soja en el balcón"...

Al principio, lo confieso, sudé frío en las manos y sólo atiné a darle click click al sube asiento baja asiento del Rosarino y a las llavecitas de luz. Al cabo de un rato pensé: y en Retiro, dios mío, en Retiro, cómo encuentro al salamín!? bep bep estoy en escobar bep bep estoy en martinez bep bep estoy en puente de avignon bep bep pasé el control antidopping bep bep estoy bajando del micro bep bep te estoy viendo salame bep bep bep bep bep bep bep bep bep bep... después me di cuenta de que antes, hace como 100 años, mi abuela venía desde italia en el barco 3 meses de ultramar y el nonno bien que la supo encontrar en el puerto y hacerle la cuarta hija, y seguro que se metían la ansiedad en el doble click de la radio AM, con suerte juntando aguinaldos.

Y eso, que he descubierto que todavía hay vida analógica. Que la tecnología de las señales de humo, del cabeceo, de la mirada feroz-no-toques-ahí o del sí facil para ir a la cama siguen siendo tan efectivas como antes del ringtone y del vibracall y del mediominipixel de la cam incorporada. Hay vida analógica, señoras lectoras, señores lectores. En la calle y en el stencil de nosferatu que resulta que paseando por la veredita encontró un aparato lleno de desesperantes llamadas "donde estas?!", "perdiste el celu oh no oh no?!!", "qué te pasa por dios respirá!" y que a partir de ahora responderá en mi nombre. Guarda eh.




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próxima edición:
cómo sobrevivir en un metro cuadrado sin gps. salames. (así? uy!)

lunes, 12 de mayo de 2008

los ahorcaditos



en un mundo muy chiquitito donde yo vivo
las personas salen de sus cajitas en los días L a V
(muchos S también)
(y cada vez más D en el planeta shoping )
y así medio a desgano
con la resaca del día anterior
y el anterior
entran en las fábricas
y oficinas
y computadoras
y máquinas
y comercios
para producir producir producir producir
vender vender vender
comprar comprar comprar
y volver a guardarse
en el cubil cama baño y comida
alquilado a usura.

en un mundo muy chiquitito donde yo vivo
las personas andan con bozal y correa
hasta que ya no los necesitan
porque se conocen el camino de memoria

en un mundo muy chiquitito donde yo vivo
las personas viven con la soga al cuello
disimulada en baratijas de dos vueltas de collar
y la hora señalada de lucir
la mediocridad de sus adquisiciones
en el todo por dos pesos
que tan pan y circo felices los hace

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Al que madruga dios ¡¿qué?!: las personas que viven o transitan por el centro rosarino, habrán notado que la mañana del 1º de mayo día del trabajador, amaneció stencileado con esta imagen y esta leyenda. Y como nada es casualidad en la calle, celebramos inflacionados, desabastecidos, oligarqueados y trenbaleados un año más de conmemoración de los derechos torcidos de la in-dignidad del trabajador de estos días que corren. De la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Y si te perdés, el collar tiene el teléfono de tu dueño, sabelo...
("Si un barrendero rosarino gana más que un maestro, no perdamos el tiempo en adiestrar a 30 animales salvajes en un aula" como dijo un pelotudo director de escuela en la radio la otra noche...)

"Mi blues de las seis y treinta me desespera"
El mundo de la empleadapubliquez que me concierne, con la máxima burocratización de la estupidez y demases yerbas, no tiene desperdicio, pero merece un capítulo aparte el día en que deje de enfurecerme y pueda tomarlo con soda. Con soda que no me baja por el cuello, obvio.
SodaSsssssssshhhhhhhhhhhhhhh...
(beeerp!)

(sorry!)

lunes, 24 de marzo de 2008

a veces parece que los desaparecidos somos nosotros...


A 32 años del golpe genocida, las paredes siguen hablando, y Julio López y nosotros seguimos desapareciendo...

Las mismas paredes que recuerdan, reclaman, construyen la memoria del pueblo, nos dejan sin respiro ni reposo, piden Justicia, sostienen en la escritura comunitaria, como un arañazo doloroso y abierto, el recuerdo del terror y de la lucha trunca de 30.000 militantes desaparecidos.

La lucha que no se termina, la misma de hoy: el hambre, la exclusión, la marginalidad, el desempleo, la falencias en los sistemas de salud y educación, las políticas públicas que favorecen a empresas y no a las personas, la discriminación de género, los intereses foráneos, la deuda pública, la corrupción.

Para que los 30.000 compañeros/as no hayan desaparecido al pedo, no desaparezcamos nosotros también...

lunes, 17 de marzo de 2008

damita dinamita

el otro día salí a la calle y conocí una chica bien pulenta, ella se llama Analía Regue, y es de esas que no tienen ningún problema en arremangarse, calzarse las armas y salir a la calle (a pegar). O entrar al dojo (a pegar!).

en realidad, Analía es una chica no tan pulenta (ni oleogelatinosa que valga!) sino más bien plástica (artista) o atravesada por el arte en muchos sentidos, o en todos los sentidos.

No del arte que se congela en museos y galerías, ni el que se vende en las góndolas del super. Ella es plástica viva del arte de la calle, de las paredes descascaradas de Bella Vista, de Echesortu, de todos los barrios del mundo. Que pega de lo lindo en los dojos o en los rings de box o stickers en los tapiales de stickboxing. Lindo deporte se inventó esta piba eh...

Y acá, otros laburos de ella:


Eternauta Stencil: a 30 años del golpe, el dibujo de Oesterheld iconiza el genocidio y resurge de sus cenizas. En el museo? No, en la calle, la misma que perdió a 30.000 militantes.













Casa protegida: como la Casa Tomada de Cortázar, la casa de Analía expuesta a todo público en instalación abierta es, paradójicamente, cerrada por el miedo, cercada por armas, tomada por los circuitos cerrados de TV que todo lo vigilan.





Marea Roja: el culto del deseo, del santuario del gauchito gil a los encuentros fortuitos en la calle, a los deseos olvidados y encontrados en las baldosas de la vereda.


Una masa la Damita Dinamita, coach confesa del stickboxing, furor en el gym y club de tu barrio, que mates sin yuyitos de por medio, me dijo si me animaba a darle duro a la pared y yo... y yo... ¡¡más bien, nena!!



(la Tigresa se la re banca, carajo!)

jueves, 21 de febrero de 2008

monto mi pingo!



La primera vez que monté un pingo tenía casi 11 años. Y mucho miedo, obvio, como suele suceder en el encuentro cercano con bestiecillas que no son del mismo género que una, vió. Terror y fascinación, como quien se encuentra con un animal repulsivo y maravilloso al mismo tiempo. Pero bueno, este pingo estaba en Córdoba, en Huerta Grande, para ser exactos, y ya hacía tiempo que nos mirábamos a los ojos en las mansas aguas del balneario, yo en mallita fluo (eran los 80's!), él atado a sus hermanos pingos paseantes por hora y el amo que no los dejaba tomar agua por temor a la fiaca de andar llevanto turistas. Y un día me acerqué con los pocos pesos que me había dado mi abuela, le acaricié la frente por entre las anteojeras, y con ayuda del amo me subí a la montura de cuero y corderito abajo. Y salimos a pasear, y así todos los dias durante los 15 días de vacaciones.
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La primera vez que monté un pingo tenía casi 15 años. Y mucho miedo, obvio, como suele suceder en el encuentro cercano con bestiecillas que no son del mismo género que una, vió. Terror y fascinación, como quien se encuentra con una anatomía repulsiva y maravillosa al mismo tiempo. Pero bueno, este pingo estaba en la casa de mis viejos, en el baño, para ser exactos, y ya hacía tiempo que nos manotéabamos de lo lindo en los zaguanes y lugares oscuros del barrio, él un pibe de mi edad con media neurona y violentada de tanto videojuegos (eran los 90's!) y yo una chica estudiosa ya aburrida de las lecciones y moralejas. Y un día que mis viejos no estaban y mis hermanos miraban tele, salimos corriendo al baño a probar qué se sentía, a intentar cómo se hacía. Y salimos a pasear, y después nos fuimos al carajo mal, entre patadas y empujones.
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Paredes que hablan (3)
Los chicos y chicas de la causa militante siguen llamando a la erotización del público en general, de esta Rosario infernal y a-libídica, de esta ciudad de mucho cineclub intelectualoide que qué fifí qué apatía me da dirigirte la palabra a vos, a vos que no tenés lentes cuadraditos ni pesas 50 kg, ni podés hablar de Aria, Pinchot, Boudeau, Buñil, ni el deconstructivismo escatológico memorizado una hora de corrido.
Siguen las pintadas reproductivas en las calles, desconcertantes pero subliminales al fin, como las del concilio del discurso en habla hispana, que después de tanto bla bla bla y jocosidades apláusicas, solo queda el ardor de lengua.


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Y nada. A mí nada de nada eh. Ya van varias veces que escucho "quiero conocer a alguien que me enamore/caliente/rompa la cabeza/sacuda/sacuda la estantería/etc." YYYY NOOOOO!!! no, manga de salames, cómo vamos a echarnos panza arriba al sol y pretender que el otro nos baile el cancán o la danza de los siete velos y a nosotros se nos vuele la tapa de los sesos como por arte de magia!!! NOOOOO! Si uno tiene el corazón de piedra, si uno labura 12 horas por día, si uno se estresa, corre, salta, la guita no alcanza, la sociedad obliga, cumple los horarios, toma falopa, paga los impuestos, mete materias, mete pua, se da rosca, se muere de tristeza, se revuelca en la mierda, ¿¿cómo, cómo vamos a pretender que alguien nos salve??!
Eso pasa sólo en las películas.

Y la calle dice la posta.

Y me monto en mil demonios.